La ansiedad en las relaciones interpersonales es una de las fuentes de sufrimiento más comunes. Muchas personas dicen que sus parejas, sus familiares o sus hijes las estresan. También es frecuente en las relaciones de amistad o laborales. En este artículo encontrarás una reformulación de esa difícil situación y algunos consejos para estar más tranquila mientras te relacionas con los demás.
la ansiedad en las relaciones

Cuando te dé ansiedad, estrés o nerviosismo por el comportamiento de otra persona hazte esta pregunta: ¿estoy abandonando alguna tarea mía, algún pendiente, algún asunto mío? Normalmente la respuesta es sí.

Enfócate en hacer «esa tarea» tuya, que solo te compete a ti y que no depende de más nadie. Vuelca la energía en eso.

La ansiedad es un bucle de pensamientos y emociones perturbadores. Entonces el truco es salirte del bucle cuanto antes. Para mí, la ansiedad es básicamente demasiada energía en el cuerpo, demasiada y «alocada» que no sabe por dónde salir.

La mayor parte de las veces estamos en bucle sin darnos cuenta de lo que nos pasa. Por eso es tan importante la meditación y la práctica de mindfulness porque estos van poco a poco entrenándote para «darte cuenta», para notar el p… bucle.

Una vez detectado el señoro bucle has de gestionarlo.

Cuando la mente entra en bucle estamos intentando rechazar algo difícil o evadirnos de eso. En el afán del cuerpo de encontrar resultados rápidos a la amenaza y al aumento del estrés (gracias, cuerpo) se producen más pensamientos y emociones perturbadores.

A menudo pensamos que las otras personas con sus comportamientos nos producen ansiedad, pero realmente todo lo que estás pensando y sintiendo es parte del mismo bucle. No todo lo que pasa por tu mente (tus pensamientos) ni tampoco absolutamente todas tus emociones tienen que ver contigo. Es una especie de popurrí experiencial.

La ansiedad en las relaciones es tanto la causa como la consecuencia del mentado bucle.

No te claves con el contenido, vela por el contenedor (tú, tu mente, tu cuerpo).

Cualquier cosa que pienses o sientes en pleno bucle será torpe (generará más sufrimiento del que ya tienes). Entonces en realidad no es tan importante saber de forma precisa (los detalles) qué estás pensando o sintiendo en esos momentos.

La mente y su relación con el resto de los sentidos y con el cuerpo todo es bastante compleja. Digamos que lo que hace es agarrar información que tiene que ver con tu vida y la mezcla con información de otras miles de fuentes y va proyectando escenarios hasta dar con uno efectivo para «salvarte el pellejo» (sobrevivir a la amenaza).

Es probable que tú estés en un lugar seguro, pero eso a la mente poco le importa: está respondiendo a los estímulos internos y externos de estrés.

¿Cómo sabrás si la estás reprimiendo o si la estás rechazando la energía de la ansiedad?

Porque el ciclo normal de ese torrente de energía es empezar a subir, alcanzar un pico y luego bajar.

Si no baja luego de haber introducido una pausa de autocuidados es porque la estás reprimiendo o rechazando. Cambia de tarea de autocuidados y continua hasta que sientas que baja la ansiedad.

En las artes marciales se suele utilizar una estrategia parecida para canalizar la fuerza del contricante y usarla a tu favor sin tener que poner más fuerza tú. Es algo parecido lo que intento explicar.

Antídotos de la ansiedad en las relaciones

Yo lo que hago es reorientar la energía que se produce por la ansiedad en las relaciones y que es la causa y el efecto del bucle.

Si la energía esa se va hacia otra persona, es decir, te da por estresarte porque fulanito o fulanita no hace lo que tú esperas has de canalizar esa energía hacia otra cosa más hábil y autogestiva.

Lo más hábil, práctico y autogestivo que existe en este mundo son las tareas de autocuidados.

17 ideas de autocuidado personal

  1. Báñate al estilo Spa: esfóliate la piel, mascarilla en el cabello, depílate o aféitate si es tu costumbre, pásate una piedra pomez por las durezas de los pies, etc.
  2. Prepárate una rica comida. Come bien y equilibrado. Come lento, mastica varias veces cada bocado. Adorna tu plato, tu mesa. Come sentada.
  3. Practica la meditación.
  4. Haz una relajación con algún vídeo de YouTube.
  5. Juega con tu mascota.
  6. Si tienes hijes juega con elles a juegos «fuertes» que sean de correr, saltar, hacer «caras», gestos, mímica. También en algunas consolas como la Wii hay videojuegos que son muy activos, requieren mover todo el cuerpo.
  7. Pon música y baila. Haz una lista de reproducción de música movidona para tenerla siempre a la mano.
  8. Arregla tus plantas, riégalas, cambia la tierra, quítale las hojas amarillas, abónalas.
  9. Córtate las uñas de manos y pies.
  10. Échate crema en el cuerpo y en la cara.
  11. Limpia y organiza tu casa, tu habitación, ponla bonita, prende unos inciensos, bota las cosas viejas.
  12. Sal un rato a la calle y baja por las escaleras. Regresa y sube también así.
  13. Ve al baño y siéntate un rato a respirar profundo sobre la tapa del inodoro (útil cuando trabajas en oficinas).
  14. Camina al aire libre o sal a algún parque que te quede cerca y da un paseo. Siéntate en algún lugar a contemplar los árboles o los niños jugando.
  15. Haz manualidades. Elige una que te guste y apréndela y practícala. Sirve pintar mandalas, tejer, hacer origami, ikebana o restaurar muebles. Si tienes hijes hazlas con elles.
  16. Escribe un diario sobre todas tus emociones. Sin juzgar a ninguna de ellas.
  17. Mira el amanecer o el atardecer sola y en silencio.

También puedes dirigir la energía hacia proyectos personales que te gusten.

Yo escribo, pinto, canto, bailo, grabo podcasts, escribo artículos, salgo a caminar por el barrio, medito, salto, grito por la ventana o le doy golpes a una almohada, jejeje. Te quedas la mar de bien.

Toda persona debe tener proyectos personales, muy personales. Los proyectos que hacemos con los demás están muy bien, pero ten unos tuyos, independientes de lo que haces con otras personas. Que sean «tu territorio».

Dirige la energía de la ansiedad hacia esas dos cosas: autocuidados y proyectos personales.

No hace falta que reprimas la energía que surge. Sólo redirígela.

La gestión de la ansiedad en las relaciones no es un tema de fuerza, es de maña.

Se trata de agarrarle la movida a canalizar la energía que viene de adentro de ti y dirigirla hacia cosas más hábiles que sólo dependan de ti.

Ya te habrás dado cuenta que las otras personas no suelen hacer las cosas como tú las necesitas. Es normal, le pasa a todo mundo y es una necedad seguir intentando que los demás cubran tus necesidades de autocuidados: cariño, buen trato, afecto físico, aprobación y un largo etcétera.

Si alguna gente te da lo que necesitas ahora disfrútalo mientras dure, claro que sí. Pero considera que no puedes dejar en manos de los demás algo tan importante para tu bienestar.

Compartir cosas bonitas sí, interdependencia equitativa, equilibrada y ética sí.
Depender emocionalmente de los demás y poner tu bienestar en manos de otras personas no. Eso no, eso produce más ansiedad y más bucles hasta el infinito y más allá.

En estos dos epidosios de mi podcast "Ser siendo con Nadir Chacín" encontrarás más técnicas para gestionar los pensamientos negativos y las emociones perturbadoras:

Y si estás intentando disminuir la ansiedad en las relaciones y todo lo anterior falla también puedes cantar. Cantar cura.

🎶 Voy caminando en la noche, solamente la luna me guía. A cada paso me adentro en el bosque, voy convirtiéndome en mi sombra. Busco en la tierra el origen y en el agua la memoria. Busco en el aire la inspiración y en el fuego mi corazón. 🎶

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la ansiedad en las relaciones

Nadir Chacín

Fundadora de mindfulnessparamujeres.com. 10 años dinamizando y facilitando experiencias grupales de Desarrollo Humano para la construcción de una ciudadanía consciente, ética y responsable. 

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