Pranayama o el «yoga de la respiración» nos permite interrumpir el bucle de la ansiedad. Podemos ponerle pausa para observarnos y comprender mejor lo que nos está sucediendo. La ansiedad es el resultado de una proyección mental hacia el tiempo futuro. Es algo totalmente imaginario: una anticipación. Pero el efecto que produce es totalmente real y físico. Esa sensación fisiológica a su vez retroalimenta la misma ansiedad y así terminamos agobiadas en un bucle que parece no tener fin. En este artículo aprenderás un ejercicio de respiración del Pranayama, especialmente útil para los tratornos de la ansiedad.
Pranayama
Ejercicio de respiración «Exprimir» | Ilustración: Fabio Caneti.

La sentimos en nuestro pecho, en nuestro estómago, dormimos mal, dejamos de relacionarnos bien con nuestro entorno y con nosotras mismas, nos tiemblan la voz y las manos, sudamos, nos sentimos débiles, totalmente desalineadas, como “fuera de nosotras mismas”. Esos y más son los efectos de la ansiedad.

Recuerdo una vez hace años, cuando estaba pasando por un período muy difícil, estar esperando el metro en el andén. La sensación de ansiedad era tal que me hacía sentir totalmente difusa, desperdigada, como si estuviese dividida en mil fragmentos inquietos que en vano intentaba atrapar y que se escapaban alejándose de mí.

Por un segundo llegué a temer que esas partes de mí terminaran bajo el tren que se acercaba o pisoteadas por los apurados pasajeros… o los expertos carteristas de Barcelona.

Al pensar en mi cartera, una alarma se encendió en mi cerebro que me llevó a retomar el suficiente control de mí misma para continuar con el día sin que el ataque de ansiedad evolucionara en algo más grave. Pero, ¿cómo lo había logrado?

Sencillamente, mi mente había cambiado de patrón, y en cambio de angustiarse por aquellos fragmentos existenciales revoloteando por la estación del metro, se enfocó en otra cosa más tangible y conectada con el Presente. Pensé entonces que tenía que haber otra manera de lograr ese cambio de patrón sin depender de la asistencia de carteristas, ladrones u otros malhechores.

En efecto, hay muchas maneras y herramientas que los sabios de todas las épocas han desarrollado, probablemente gracias a que ellos mismos han tenido que superar momentos de ansiedad. Desde el yoga hasta la meditación, el canto, el mindfulness, el taichi, la danza y tantas otras.

La respiración consciente es una de esas potentes herramientas.

Desde la antigüedad la respiración ha sido estudiada y explorada en diversas culturas y en diversos lugares del mundo.

El Pranayama, conocido también como “yoga de la respiración” se desarrolló en la India hace milenios y aún hoy en día sigue siendo tan vigente, porque a fin de cuentas los seres humanos seguimos respirando de la misma manera, y seguimos teniendo más o menos los mismos dilemas, las mismas preocupaciones, las mismas ansiedades.

El yoga de la respiración nos ofrece una gran gama de ejercicios para profundizar sobre el fenómeno de la respiración y sus implicaciones físicas, mentales y espirituales.

Sus ejercicios van desde el más sencillo que incluso personas convalescientes en cama pueden practicar, hasta respiraciones muy complejas para las cuales se necesitan años de entrenamiento.

Un sencillo ejercicio inspirado en el Pranayama.

El Pranayama o el yoga de la respiración no solo ayuda a cambiar el patrón de atención de tu mente (para que dejes de enfocarte en esas proyecciones que generan ansiedad), sino que además coloca el foco en la parte de la respiración que genera una sensación de calma.

Sentada cómodamente con la espalda recta, coloca las manos sobre las costillas bajas como en la ilustración. Con cada inhalación siente que las manos se abren por el empuje de la respiración. Con la exhalación realiza una ligera presión con las manos sobre la caja tóracica, como intentando exprimir el aire lleno de toxinas fuera del sistema.

Si puedes utiliza solo la nariz para inhalar y exhalar. No pienses tanto en la respiración, concéntrate más bien en la sensación que percibes bajo tus manos. Percibe la dimensión física y mecánica del ciclo de respiración. Realiza de diez a quince respiraciones completas. Al finalizar espera al menos un minuto antes de levantarte.

Este ejercicio del Pranayama lo he llamado “exprimir” y está descrito detalladamente en mi manual de respiración “Cambiar aires”.

Espero lo disfrutes y te sea útil para disolver la ansiedad. Namasté.


Silvia Consolini
Pranayama

Silvia Consolini

Instructora de Yoga, Fundadora de My Yoga Pranayama y autora del Manual de Respiración «Cambiar aires. Respirando hacia tu nueva vida». Se ha dedicado al estudio del hatha yoga desde el 2001, siguiendo los preceptos de reconocidos gurús en distintos lugares del mundo. Esto le ha permitido integrar los aspectos más relevantes de cada enseñanza en un recorrido orgánico y flexible, adaptable a los más diversos contextos. Además posee un certificado TTC del Yoga Institute de Mumbai, durante sus viajes a la India ha desarrollado un conocimiento directo de las técnicas respiratorias de Pranayama por medio de su estadía en centros como el ashram de Sivananda en Kerala. Desde el 2009 imparte lecciones y talleres de yoga.

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