Equilibrio emocional. Esa es la necesidad más apremiante de la mayoría de las mujeres que acuden a mis cursos y talleres.  Más allá de que puedas o no tener un diagnóstico médico específico (una enfermedad), el común denominador de cualquier proceso de sanación es la gestión de las emociones difíciles, desagradables o incómodas. En este artículo te invito a conocer mi experiencia con las Flores de Bach, un tratamiento natural que puede ayudarte a lograr la estabilidad que tanto deseas.
Equilibrio emocional

En el año 1995 el que era mi esposo me abandonó sin previo aviso. Tenía 22 años y vivía en mi piso con mi hijo, producto de ese matrimonio, quien apenas tenía dos años.

Fue una experiencia emocionalmente brutal llegar a casa y ver que no había ninguna de las pertenencias de mi esposo. Mi hijo estaba con su abuela ese fin de semana. Era muy joven en ese momento y no supe bien qué hacer.

Tomé el coche y fui a casa de una amiga en medio de una crisis nerviosa. Por fortuna la madre de mi amiga, una psicoanalista renombrada, estaba en su casa de visitas. Yo estaba en choque emocional, no paraba de llorar. Su madre hizo una receta y mi amiga fue a la farmacia.

Regresó con un frasco de Flores de Bach.

Empecé a tomar las flores tal como ella me las recetó. Esta psicoanalista estuvo monitoreándome durante dos meses. Y luego durante otra cita de revisión me cambió las flores y seguí tomándolas.

Recuerdo que esa serie de eventos representan un antes y un después en mi vida.

Por fin llegó el equilibrio emocional

Las Flores de Bach me ayudaron a recuperarme del choque emocional inicial y en los meses siguientes a centrarme, regresar a la tranquilidad y emprender la renovación de mi vida.

No sabía nada sobre Bach ni tampoco sobre sus flores en aquella época.

Sólo confié en los resultados del tratamiento que estaba experimentando por mí misma. La notoria mejoría de mi estado de ánimo me hizo confiar cada vez más en este tratamiento natural y alternativo.

Llevo 25 años usando Flores de Bach en épocas concretas y también recomendándolas a otras personas. Doy fe de que funcionan.

Es un sistema curativo natural, sin efectos secundarios, que sana el cuerpo a través del tratamiento de los estados de ánimo y de las emociones difíciles. Es compatible con cualquier tratamiento médico tradicional.

Pero ¿quién es Bach?

Gracias por haber nacido

Edward Bach no era un médico convencional. Vivió a principios del siglo XX, una época en la que los avances en tecnología, Medicina y Ciencia fueron revolucionarios.

Poco después de que Henry Ford materializó su primer coche y los hermanos Wright realizaron los primeros vuelos en un avión controlado, Bach estaba iniciando sus estudios de Medicina en la Universidad de Birmingham en Reino Unido. Corría el año 1906.

Desde esos primeros estudios completó una larga lista de logros académicos en tan sólo 8 años: Licenciado en Medicina, Miembro del Real Colegio de Cirujanos, Licenciado del Real Colegio de Médicos, Licenciado en Ciencias y Diplomado en Salud Pública.

Tenía 28 años y ya era un médico y un científico reconocido (patólogo y bacteriólogo) por el gremio en el campo de la investigación del tratamiento de las enfermedades crónicas.

Su contacto con la Homeopatía

Su estancia como residente en el Hospital Homeopático de Londres en 1919 dio un giro diferente a su vida.

Desde ese año hasta 1928 estudió a fondo y probó las diferentes propuestas de Samuel Hahnemann, el fundador de la homeopatía. La fascinación de Bach por la homeopatía, creada en 1796, un siglo y medio antes, fue clave para el desarrollo de su método floral.

Las personas que realizaron el documental “Edward Bach, el viaje hacia la curación sencilla” dicen que en aquellos años Bach estudiaba e investigaba tanto que la luz de su consultorio en el hospital estaba siempre encendida. No me extraña.

Sus colegas lo llamaba cariñosamente con el mote: “La luz que nunca se apaga”.

Me gusta esa anécdota porque demuestra un aspecto relevante de la personalidad de Bach, era un hombre con una tenacidad inacabable y un investigador nato. Además tenía una autoestima de hierro.

No debió ser fácil dejar a un lado la medicina convencional.

No todo el mundo es capaz de renunciar al prestigio que suponía -y aún supone- ser médico. Alrededor del año 1936, Bach decía abiertamente que ya no era médico sino herborista.

Ole, Edward. Me imagino a los médicos de su época retorciéndose de la indignación.

Equilibrio emocional

Para qué sirven las Flores de Bach

No estoy aquí para contarte la vida de Bach, que es muy interesante.

Más bien deseo instarte a que pruebes su sistema floral por ti misma. Nada mejor que probar las cosas y descubrir lo que pueden ofrecerte.

Yo he utilizado las flores de Bach en innumerables ocasiones. En 2008, debido a mi admiración hacia ellas, escribí un post en mi blog personal sobre cómo usar las Flores de Bach para tratar el mal de amores.

Como ves puedes utilizar las Flores de Bach para infinidad de situaciones. Nombro algunas de las aplicaciones que yo les he dado:

  • Trastornos de la ansiedad.
  • Obesidad (acompañarte durante el camino para mejorar tu nutrición).
  • Trastornos alimentarios como los atracones de comida, la bulimia o la anorexia.
  • Nerviosismo por desempeño (ej. tranquilizarte durante un examen o una entrevista de trabajo).
  • Depresión.
  • Desánimo y anhedonia.
  • Antes y después de una mudanza o de un proceso inmigratorio.
  • Crisis de pareja.
  • Suceptibilidad por cambios hormonales.

Se pueden utilizar para ayudar a los niños con sus emociones, sin ninguna contraindicación. Mi madre solía utilizarlas además para el cuidado de las mascotas y las plantas.

Las Flores de Bach pueden resultar de gran apoyo durante los procesos propios de las mujeres que están relacionados con las hormonas y los cambios de los estados de ánimo. Léanse: la pubertad, la menarquía, la menstruación, el embarazo, la premenopausia o la menopausia.

¡Ya sabemos las mujeres que en estas etapas de nuestras vidas el equilibrio emocional parece inalcanzable!

Hay personas con emociones y necesidades, no pacientes

Lo que más me gusta de ambos sistemas, las Flores de Bach y también la homeopatía, es que detrás de ellos hay una concepción del cuerpo diferente al de la medicina convencional.

Bach y Hahnemann, aunque nunca se conocieron, pensaban que no habían enfermedades ni pacientes sino personas con necesidades específicas. Si en su época hubiera existido el término se diría que eran médicos holísticos. Sin una visión atomizada del cuerpo humano, que es la característica de la medicina convencional.

Cada persona es diferente y tiene necesidades diferentes durante sus procesos de salud y enfermedad.

Ambos afirmaban que la enfermedad más que una enemiga es una oportunidad para aprender lo que desconocemos de nosotras mismas.

Por eso la enfermedad opera como un “quitador de capas” de la famosa cebolla psíquica. Vas “perdiendo capas” y aprendiendo a soportar la verdad de quién eres. En otras palabras: pierdes progresivamente las máscaras.

La búsqueda del equilibrio emocional

Su sistema floral son 19 remedios florales para tratar los estados de ánimo y las emociones, los cuales Bach demostró que eran la causa de la mayoría de las enfermedades. Sí, hay un componente psicosomático enorme en toda enfermedad.

En este sistema hay flores para el temor-miedo, la incertidumbre, el desinterés, la soledad, la hipersensibilidad, el desaliento y la excesiva preocupación.

También está el famoso Rescue Remedy (Remedio Rescate) que es una mezcla de flores para situaciones de emergencia. Fue la que yo me tomé en mi primer contacto con las Flores de Bach hace 25 años.

Bach decía que sus flores utilizan el sistema de sanación de la Naturaleza y que por lo tanto es el correcto. Yo coincido con él. Y seguramente si estuviera vivo Hahnemann también coincidiría.

Somos seres emocionales

El equilibrio emocional no significa que más nunca tendrás emociones incómodas. Eso no es posible. Lo que buscamos realmente es aprender a gestionarlas de una forma más amable.

Me refiero a que tu vida entera no se convierta en una pesadilla cada vez que TEMPORALMENTE te encuentres triste, ansiosa o sola.

Sí es posible ser amable contigo hasta en los momentos más dolorosos.

La forma ideal de entrar en contacto con las Flores de Bach es pidiendo una cita con una/un terapeuta floral. Hazlo y pruébalas. Espero te lleves como yo una grata sorpresa.

Nadir ChacínNadir Chacín

Fundadora de mindfulnessparamujeres.com, Antropóloga con Maestría y estudios de Doctorado en Antropología y con Especialización de Postgrado en Género, Diversidad Familiar y Tecnologías (Universidad de Barcelona, 2017), Profesora certificada de Mindfulness Respira Vida Breathworks, Maestra (Shihan) en Gendai Reiki Ho, Escritora y Conferencista motivacional, Practicante budista dentro del Movimiento Triratna desde 2012, Bloguera en temas de crecimiento personal desde 2007 en nadirchacin.com, Organizadora de los meetups «Barcelona Mindfulness para Mujeres Meetup», «La red de lavanderas» y «Practicando Mindfulness en Barcelona», Autora del libro “Senderos de paz. Deja de sobrevivir y dirige tus pasos hacia el amor y la felicidad” sobre Budismo Zen y Física Cuántica publicado por Santillana México.

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Descubre lo que la práctica del Yoga orgánico puede hacer por tu cuerpo, tu mente y tus emociones. Una entrevista con Karina Olmedo quien es yogui desde hace 18 años y trabaja como profesora de yoga y formadora en Anatomía del Yoga para profesores e instructores de Yoga, también es terapeuta manual. En sus palabras el yoga es «un salvador de vidas». Este puede ayudarte no sólo a mejorar tu condición física sino también a lograr el equilibrio emocional.

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